El premio de Educación para el Desarrollo Vicente Ferrer fue creado en 2009 por la Agencia Española de Cooperación (AECID) y el Ministerio de Educación, Cultura e Deporte está dirigido a centros educativos españoles sostenidos con fondos públicos que imparten enseñanzas de educación infantil, primaria, secundaria obligatoria, educación para personas adultas, bachillerato y formación profesional.